| 10 Septiembre 2010
Dios ha buscado en la historia a personas para hacer por medio de ellas cosas muy importantes y trascendentes en la historia de la humanidad.
Una de esas cosas fue la decisión de Dios de destruir a la humanidad que Él mismo creo por que se llego a corromper tanto, pero no quiso hacerlo por completo porque encontró a un hombre distinto que marco la diferencia y llamó la atención de Dios.
Gen 5:28 Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo;
Gen 5:29 y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.
Noé significa descanso ; sus padres le dieron ese nombre, con la perspectiva de que él fuera una gran bendición para su generación. Observe la queja de su padre acerca del estado calamitoso de la vida humana, debido a la entrada del pecado y a la maldición por el pecado.
Toda nuestra vida se gasta en trabajar y nuestro tiempo se llena con esfuerzo continuo. Por haber maldecido Dios a la tierra, lo más que algunos pueden hacer, con el mayor cuidado y aflicciones, es obtener una dura manutención de ésta. Lamec esperaba alivio por el nacimiento de este hijo: “Este nos aliviará de nuestras obras”. Eso significa no sólo el deseo y expectativa que generalmente tienen los padres tocante a sus hijos, de que ellos sean consuelo y ayuda para ellos, aunque a menudo resultan ser otra cosa; sino que también significa una perspectiva de algo más.
Gen 6:9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
Noé no halló favor ante los ojos de los hombres; ellos lo odiaron y persiguieron porque por su vida y predicación él condenaba al mundo: pero halló gracia ante los ojos del Señor y eso lo hizo más verdaderamente honorable que los hombres de renombre. Que este sea nuestro deseo principal, esforcémonos para que podamos ser aceptados por Él. Cuando el resto del mundo era malo Noé mantuvo su integridad. La buena voluntad de Dios para con Noé produjo esta buena obra en él. Él era justo, esto es, un hombre justificado ante Dios por fe en la Simiente prometida. Como tal fue hecho santo y tuvo principios justos. Y fue justo en su conducta. No sólo fue honesto sino devoto; su afán constante era hacer la voluntad de Dios. Dios mira con favor a quienes miran sinceramente a Él con los ojos de la fe. Fácil es ser religioso cuando la religión está de moda; pero muestra fe y resolución firmes nadar contra la corriente y estar por Dios cuando nadie más está por Él; Noé lo hizo así.
Gen 6:12 Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.
Gen 6:13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.
Gen 6:14 Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.
Dios hubiera podido salvar a Noé sin ponerlo a pasar trabajos, dolores ni problemas, pero lo empleó para construir lo que iba a ser el medio de preservarlo, para prueba de su fe y obediencia. La providencia y la gracia de Dios poseen y coronan al obediente y diligente. Dios dio a Noé órdenes específicas sobre cómo hacer el arca, que, por tanto, no podían sino ser perfectas para su propósito.
Dios prometió a Noé que él y su familia serían mantenidos vivos en el arca. Probablemente nosotros y nuestras familias tengamos el beneficio de lo que hacemos por obediencia a Dios. La piedad de los padres da bien a sus hijos en esta vida y los encamina más por la senda a la vida eterna, si ellos mejoran.
Gen 6:17 Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.
Gen 6:18 Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.
La lluvia en el mundo antiguo:
Gen 2:5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,
Gen 2:6 sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra.
A pesar de lo ilógico que parecía la orden que Dios le habia dado, Noé la obedeció. Según veo en este pasaje, la lluvia tal y como nosotros la conocemos, era desconocida. Y Dios le dice a Noé: "Voy a hacer que caiga agua del cielo". Esa era la razón por la cual las personas no creyeron.
Gen 6:22 Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.
Lo que vio Dios en Noé
Gen 7:1 Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.
Gen 7:4 Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.
Gen 7:5 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.
Nos damos cuenta que siempre se menciona quien era noé: varon justo siempre obedeció, etc.
- Si Dios tuviera que hacer algo importante a quien crees tú que buscaría.
- Si Dios tuviera planeado destruir tu ciudad, no lo haría porque tu estarias allí como lo hizo con Lot?
- Si Él deseara establecer un rey para su pueblo, te buscaría a tí como lo hizo con David?
- Si estuviera buscando quien pudiera tener y cuidar a su hijo, te buscaria a tí como lo hizo con Maria y con José?
- Si fuera a fundar una nación te buscaria a tí, como lo hizo con Abraham?
En cierta manera ya lo hizo, te ha puesto en una posición de honra en un ministerio y espera ahora que trasciendas.
¿Podemos vivir de tal manera que Dios pueda buscarnos a nosotros y darnos las tareas que otros no estarian dispuesto a hacer o que nos son dignos de hacerlas?























